Carta de Richard Dawkins a su hija Juliet.

Posted by on feb 14, 2008 in Citas Célebre, Curiosidades, Filosofia, Ideología, Mitología



Un maravilloso ejemplo de pensamiento sano y racional del que muchos padres deberían tomar nota.

Querida Juliet:
Ahora que has cumplido 10 años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de esas estrellas, el Sol?


La respuesta a esas preguntas es “por la evidencia”. A veces, “evidencia” significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que una cosa es cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente como para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El “lucero del alba” parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus. Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama “observación”.

Muchas veces, la evidencia no sólo es pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en un conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero además pueda ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato.

Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se llama predicción. Por ejemplo si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar a mismo punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: “Si de verdad tiene el sarampión, debería ver….” y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene el sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar “Diagnóstico que la niña tiene sarampión”. A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para complementar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.
La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas del mundo es tan ingeniosa y complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer cualquier cosa: se llaman “tradición”, “autoridad” y “revelación”.

Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con unos 50 niños. Estos niños invitados habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs… El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por “tradición”. Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y de sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como “los hindúes creemos tal y cual cosa”, “los musulmanes creemos esto y lo otro”, “los cristianos creemos otra cosa diferente”.

Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa de momento. Lo que quiero es preguntar de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces, las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las ideas de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean muy antiguas las convierte en especiales. La gente cree ciertas cosas sólo porque mucha gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición.
El problema con la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la idea original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se trasmita durante siglos, por muchos siglos que sean.

En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia Anglicana, que no es más que una de las muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana y la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen cosas ligeramente distintas, de manera que se podrá pensar que tienen muy buenas razones -evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones.

Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María, ni la llaman “Reina del cielo”, como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es muy antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió; de hecho, a la pobre mujer apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se inventó hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente empezó a tomársela en serio, sólo porque la historia se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia Católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tienes tú ahora. Pero la historia no era más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.

Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente. Pero antes tengo que hablarte de la otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación.

La autoridad, como razón para creer algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia Católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa, y la gente cree que tiene que tener razón sólo porque es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan.



Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueron ciertas y otras no fueron ciertas. No existe ninguna razón válida para creer que todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes por qué creer todo lo que te diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de sus hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la sobrepoblación.
Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 kilómetros por segundo, sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer “autoridad” pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar dicha evidencia siempre que lo desee. Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María.
La tercera mala razón para creer en las cosas se llama “revelación”. Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que “se le había revelado”. Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen la sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación “revelación”. No sólo los Papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que creen. Pero ¿es una buena razón?

Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: “¿Estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido?” y supón que yo te respondo: “En realidad no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto”. Te enfadarías conmigo por haberte asustado, porque sabes que una “sensación” interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que ha muerto.

A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como “mi mujer me ama”. Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.

A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una firme convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrellan siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones interiores tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas.

Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una “corazonada” acerca de una idea que, de momento, sólo “le parece” acertada. En sí misma, ésta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.

Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarla de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para sobrevivir en las llanuras de África. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de… otras personas. La mayoría de nosotros no tienen que cazar su propia comida, como los leones y los bogavantes; se las compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un “mar de gente”. Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar de está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles de aprender. Como el idioma.
Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite hablar en su “mar de gente”. El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o más verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio “mar de gente”, los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fuera papel secante, una enorme cantidad de información tradicional (Recuerda que “información tradicional” significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos.) El cerebro del niño tiene que absorber toda esta información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales.

Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información tradicional, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo pueden evitar que el niño se lo crea también? ¿Y que harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente ha empezado a creerse una cosa -aunque sea completamente falsa y nunca existan razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre.

¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones? Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre…, ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyeran cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa.

Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyesen en ellas cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dice cosas diferentes de las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cuáqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes exactamente por las mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de los dos idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una de ellas sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte.

¿Qué se puede hacer con todo esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes 10 años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante piensa para tus adentros: “¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?” Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan.

Te quiere,
Papá.

    12 Comments

  1. Lo unico que estais haciendo con vuestra hija es fomentando incredulidad, eso no le servira. En muchas cosas teneis razon per en otras mi amigo estas equivocado. Yo creo en Jesucristo Hijo de Dios no lo he visto pero me lo han presentado a traves de las sagradas escrituras, y si, al principio no creia una sola palabra, pero esto no se trata de solo creer sino tener la conviccion de que El vino a la tierra y subio a los cielos y vendra nuevamente pero esta vez ha juzgarnos, la primera vez vino para darse a conocer a si mismo y su gloria y decirnos que el esta ahi para nosotros que nos ama y que quiere que le amemos. Solo mi amigo, opino que no le digais a tu propia hija que no crea, si bien debemos cuestionar que lo haga de forma inteligente y no le hagais exceptica y cerrada. Deseo que Dios os bendiga y abra vuestra mente solo para lo que es bueno.

  2. Para Karla y otros como ella…
    ¿Qué tal si yo también creo en otro Dios distinto al tuyo, porque también “me lo han presentado” en unas escrituras y mucho mas antiguas que las tuyas?. Por ejemplo el Dios Ra, o Amón del antiguo Egipto. ¿O por qué no cualquiera de los antiguos dioses Cretenses, Griegos o Romanos?. ¿Cual de los dos está en lo cierto?.

    ¿Consideras las otras religiones mitología solo porque ya desaparecieron o no tienen seguidores? La religión cristiana es tan mitológica como cualquiera de las otras. Sois niños grandes que les gusta creer en cuentos de ángeles que os van a venir a salvar y llevar al mundo de Nunca Jamás. Enfrentar la realidad no os dejaría conciliar el sueño. Por eso preferís vivir engañados.

    Parece un chiste sin importancia, pero no lo es. El problema de vosotros, las personas religiosas es que, a pesar de hablar contínuamente de amor, habéis sembrado la historia de muerte y destrucción en nombre de vuestros respectivos dioses. Y en este mismo momento lo estáis haciendo. Y lo vais a seguir haciendo hasta terminar con la Humanidad. No se si Dios existe o si amor es infinito. Pero lo que si he comprado es que la maldad de sus seguidores en la Tierra no conoce límites.

    La única oportunidad para que el ser humano no sea conducido a la extinción es cultivar en nuestros hijos el pensamiento analítico, la capacidad racional y el distinguir la verdad del engaño. Solo asi desterraremos a estos líderes políticos y religiosos que mantienen a las personas adocenadas, sumisas como corderos que van al matadero, mientras ellos saquean nuestro planeta y usan a los jóvenes para sus guerras de ambición, acallando cualquier voz crítica que no piense igual que ellos.

  3. Estimada Karla

    Creo que quien debería abrir la mente sería usted. Una vez me comentó un creyente: “Que triste es tu vida si solo crees en la ciencia” a lo cuál yo le conteste “Más triste sería mi vida si me la pasara entera intentando agradar a un Dios que probablemente no exista”. Asíque deja de preocuparte, y disfruta de la vida.

    Con Cariño

    Un Ateo

  4. Estimada Juliet,
    Tu papá comete un error de lógica bastante evidente, te aconseja que no creas en nada de lo que te dice alguien sin contar con eveidencia. Comienza diciendo: “Los científicos -especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo…” Y no se molesta en demostrar esta idea de la que desprdende todos sus demás consejos. En realidad tu papá está “haciendo filosofía”. Existe una filosofía que se llama “cientificismo” y basicamente es la idea -que muchas veces se transmite por tradición- de que la ciencia resuelve todos nuestros problemas. El problema es que nadie de los que creen esto ha podido demostrarlo. Lo creen por fe. Siguiendo la ógica de tu papá me parece que él estaría orgulloso de que apliques los consejos de tu papá a lo que él mismo te está diciendo, por ejemplo:

    “La próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante [INCLUYENDO A TU PAPÁ] piensa para tus adentros: “¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?” Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad [POR EJEMPLO QUE LA CIENCIA ES LA ÚNICA MANERA DE CONOCER LA VERDAD], prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan [AUNQUE TU PAPÁ TE DIGA QUE TE LO DICE CON CARIÑO].

    Querida Juliet, hoy debes tener más de 10 años, espero que seas tan escéptica que dudes hasta de tu propio escepticismo y que no seas tan ingenua para creerle a tu papá cuando dice que te quiere, no te lo podría demostrar con ninguna evidencia. Segú tu papá, la mejor manera de saber que alguien te ama es confirmar las “sensaciones interiores” con signos externos: “Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas en los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es autentica evidencia.” Pero la verdad es que existen en el mundo unas personas que se llaman “actores” que pueden fingir a la perfección las miradas en los ojos y las entonaciones cariñosas de la voz para ganar dinero y lo peor, existen personas que lo hacen para aprovecharse de los demás, se llaman “seductores”. Ojalá que nunca te encuentres alguno porque si sigues al pie de la letra los consejos de tu papá con eso de las “miradas” y las “voces cariñosas” puedes llevarte una decepción o salir dañada.

    En fin, espero que seas tan inteligente y tan abierta de mente que busques en la literatura religiosa las respuestas, no en los fieles de “a pie” ni en las caricaturas que ha construido tu papá para ridiculizarlas mejor. Existen muchos libros serios que explican de forma razonable las cosas de la religión busca uno y pregúntate ¿Y SI ES VERDAD?

    En fin. Que pases un buen día.

  5. Que bien! Gracias! Juliet se adentra en el pensamiento crítico! ahora tiene dos puntos de vista!
    Perspectiva!..

    Por favor recomienda buena literatura religiosa porque a Juliet desde que leyo tu carta le ha dado por el Corán..

    Esta hecha un lio y ala no la bendice con una revelacion.. vaya!

  6. Karla, Carlos Alberto y Admin: vuelvan a leer la carta y….no se engañen con extrañas excusas ó ironías…

  7. Sagutxo se podría haber dicho más alto pero no más claro. Si señor.

  8. El estilo de vida del que disfrutan los creyentes ahora, la tecnología que les permite decir sandeces a través de internet, la libertad de expresar libremente sus “ideas” y la posibilidad de que la medicina les permita vivir más de 40 años es 100% laica. No me imagino a los líderes religiosos haciendo aportes de este tipo a la humanidad.

  9. Carlos Alberto, de verdad crees que no hay evidencia de que la ciencia es el mejor instrumento que tenemos para entender el mundo?. ¿De verdad crees que la fe (por cierto, ¿alguien puede esxplicarme que es la fe sin utilizar la palabra irracional?)nos ayuda más a entenderlo?. ¿Y, por último, es posible afirmar la existencia de Dios sin apoyarse en la fe? Si me respondes de forma satisfactoria a estas preguntas, iré inmediatamente a mi Iglesia a confesar a mi cura que he leido a Dawkins, y aceptaré con una pacienia que el propio Job envidiaría la penitencia.
    PD: Te agradecería enormemente que me dijeras un sólo libro de esos que,dices, explica sin contradicciones y de una manera lógica la religión, porque yo llevo bastante tiempo buscándolo y no lo he encontrado, Dios perdone mi torpeza

  10. Hablan como si los unicos que aportaron a la ciencia fueron ateos, lo cual es una gran falsa, ve y dile eso a Newton quien descubrio la basa de toda la fisica, fue wilmer lopez quien escribio esta barbarida. Ahora bien, el ateismo es tan ridiculo como el mismo piensa de la creencia de Dios: montones de palabras que al fin y al cabo no convensen en su totalidad. Es mas, lo que se consigue con el ateismo se puede conseguir con el cristianismo pero no biseversa, no he visto al primer ateo que sane a un cojo, a un siego, que tome a un drogadicto y lo vuelva decente como se ha hecho en mi congracion y en Haina por aqui. No creer tampoco quita la fe. El cristianismo disfruta tanto como el ateismo dise que disfruta y si no es hace entonces el cristianismo disfruta mas que el ateismo. El ateismo es mas buscarle la logica a las cosas, pero no se da cuenta de que la logica varia dependiendo sus campos, se puede tener logica dentro de la ficcion, dentro de un videojuego, logica no es mas que una justificacion dentro de un intervalo cerrado de informacion. aparte de que las personas mas felises en este mundo no pierden se viven preguntando si esto es lo logico o no.

    Con mucho cariño,
    Un creyente que era ateo

  11. Karla: escéptica y cerrada? son dos conceptos no muy compatibles entre si, este video te ayudará a comprenderlo http://www.youtube.com/watch?v=DHlTwefuwg0

    Carlos Alberto: la gente como vos que desestima los logros de la ciencia, logros que únicamente pueden ser alcanzados gracias a “descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo” merecen ir a vivir a la selva en una cueva como lo hacian nuestros ancestros antes de desarrollarla. Sin embargo disfrutas de sus logros y los utilizas como si siempre hubieran existido.
    Por lo que tu afirmación de que la idea no fue demostrada es falsa, y por ende todo tu razonamiento se cae a pedazos.
    También te vendría bien ver el video.

    Iker: la fe es la capacidad mental de aceptar las cosas como verdaderas sin evidencia, o peor, a pesar de ellas!
    No hay que confundirla con la confianza, ni con la esperanza (no digo que lo hagas)

    Oliver: no se que leiste, pero nunca se dijo que solo los ateos aportaron a la ciencia. La ciencia, o mejor dicho, el conocimiento obtenido gracias al método científico (observar-proponer-demostrar: teoria), lo puede hacer cualquier persona, religiosa o no. El único problema que los religiosos tienen es cuando deben proponer la explicación, si no se les ocurre nada dicen que fue/es dios, claro que siempre vino después alguien más inteligente (o de mente mas abierta) y encontró la verdadera explicación (o una mucho mas aproximada a la realidad y que permite predecir acertadamente comportamientos)
    Newton llegó lo más lejos que pudo, y en el límite de su conocimiento y razonamiento le dejo el resto a dios, pero que pasó después? vino Einstein y zas, resulta que no era dios, era la relatividad. Tengo confianza que esto volverá a pasar (y dios dejará de jugar a los dados)

    Por otro lado, no he visto que un cristiano sane a un cojo, o a un ciego, aunque el efecto placebo hace muy buenos trabajos. Tampoco vi a un drogadicto que deje la droga gracias al adoctrinamiento cristiano, solo les cambian una droga real por una imaginaria.

    Finalmente no existen los creyentes que eran ateos, nada lo explica mejor que la frase:
    “para que un creyente se vuelva ateo tiene que perder la fe,
    para que un ateo se vuelva creyente tiene que perder la razón…”
    Para que lo entiendas bien, ser ateo es como darse cuenta que los reyes y papa noel no existen y eran tus padres los que te traían los regalos. Es imposible volver a creer eso nuevamente.

  12. Carlos Alberto:

    Buenas tardes, citando lo que dijiste:

    “La próxima vez que alguien te diga algo que parezca importante [INCLUYENDO A TU PAPÁ] piensa para tus adentros: “¿Es ésta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por la tradición, autoridad o revelación?” Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad [POR EJEMPLO QUE LA CIENCIA ES LA ÚNICA MANERA DE CONOCER LA VERDAD], prueba a preguntarle “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una respuesta, espero que te lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan [AUNQUE TU PAPÁ TE DIGA QUE TE LO DICE CON CARIÑO].

    Excelente resumen de un texto de 24 párrafos que tiene como objetivo incentivar a alguien a llevar una linea de pensamiento racional en una oración que dice: [...LA CIENCIA ES LA ÚNICA MANERA DE CONOCER LA VERDAD].

    Este pequeño detalle hace que el intrincado argumento de contradecir la explicación de la carta con un propio fragmento de la misma lo vuelvo aplicar a tu texto, para decirte, Carlos Alberto, no mas de lo que decia el texto en primer lugar.
    Y no entramos en un circulo infinito que pasa por el texto y tu contradicción, sino que los argumentos que diste llevando a un punto extremo el escepticismo, incitando a los lectores a no creer en las evidencias, se derrumba. Manteniendo tu punto de vista personas del rebaño, o pastores(*).

    Por ultimo concluyo en que en mi opinión particular, para que la religión y la ciencia puedan convivir, la religión debe cambiar radicalmente, dejando de lado la fe.
    Que dios siga jugando a los dados, sin contradecir los frutos del método científico, y en tal caso, probablemente, siga jugando hasta la eternidad.
    Porque cuando el conocimiento tiende al infinito, es difícil que lo alcanza.

    PD: Punto a favor en crear otro punto de vista y perspectiva, esto enriquece mucho.
    También te felicito por el ejemplo de los actores, esto da lugar a mucha discusión y a mi entendimiento, queda mucho por resolver.

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