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Feb
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Isaak Asimov. Video de Asimov. Tres leyes de la robótica. Ciencia Ficción y Futuro.

Isaac Asimov, (2 de enero de 1920 – 6 de abril de 1992) fue un escritor y bioquímico estadounidense nacido en Rusia, exitoso y excepcionalmente prolífico autor de obras de ciencia ficción y divulgación científica.

La obra más famosa de Asimov es la serie de la Fundación, que forma parte de la serie del Imperium Galáctico y que luego combinó con su otra gran serie de los Robots. También escribió obras de misterio y fantasía, así como una gran cantidad de no ficción. En total, escribió o editó más de 500 volúmenes y unas 90.000 cartas o postales, y tiene obras en cada categoría importante en el sistema decimal Dewey excepto en filosofía.

Asimov fue reconocido como un maestro del género de ciencia ficción y, junto con Robert A. Heinlein y Arthur C. Clarke, fue considerado uno de los “Tres Grandes” escritores de ciencia ficción durante su vida.

La mayoría de sus libros de divulgación explica los conceptos científicos siguiendo una línea histórica, retrotrayéndose lo más posible a tiempos en que la ciencia en cuestión se encontraba en una etapa elemental. A menudo brinda la nacionalidad, las fechas de nacimiento y muerte de los científicos que menciona, así como las etimologías de las palabras técnicas.

Asimov fue miembro por mucho tiempo de Mensa, aunque con desgana: los describía como “intelectualmente combativos”. Disfrutaba más de la presidencia de la American Humanist Association (Asociación Americana Humanista).

En 1981 se nombró a un asteroide, el 5020 Asimov en su honor, como el robot humanoide “ASIMO” de Honda.

Video de Asimov hablando de ordenadores (cuando aún no estaba desarrollada la informática)

Tres leyes de la robótica, de Isaak Asimov

En ciencia ficción, las tres leyes de la robótica son un conjunto de normas escritas por Isaac Asimov, que la mayoría de los robots de sus novelas y cuentos están diseñados para cumplir. En este universo, las leyes de la robótica son formulaciones matemáticas impresas en los senderos positrónicos del cerebro de los robots, que puede enunciarse verbalmente, sólo convencionalmente, de la siguiente manera:

Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño.

Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, excepto si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.

Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Atribuyen las Tres Leyes a John W. Campbell de una conversación sostenida el 23 de diciembre de 1940. Sin embargo, Campbell sostiene que Asimov ya las tenía pensadas y que los dos simplemente las expresaron de una manera más formal. Fueron publicadas por primera vez en el relato “Runaround” (1942).

Estas leyes surgen como medida de protección para los seres humanos. Según el propio Asimov, la concepción de las leyes de la robótica quería contrarrestar un supuesto “complejo de Frankenstein”, es decir, un temor que el ser humano desarrollaría frente a unas máquinas que hipotéticamente pudieran rebelarse y alzarse contra sus creadores. De intentar siquiera desobedecer una de las leyes, el cerebro positrónico del robot resultaría dañado irreversiblemente y el robot moriría. A un primer nivel no presenta ningún problema dotar a los robots con tales leyes, a fin de cuentas, son máquinas creadas por el hombre para su servicio.

Las tres leyes de la robótica representan el código moral del robot. Un robot va a actuar siempre bajo los imperativos de sus tres leyes. Para todos los efectos, un robot se comportará como un ser moralmente correcto. Sin embargo, es posible preguntar: ¿Es posible que un robot viole alguna de sus tres leyes? ¿Es posible que un robot “dañe” a un ser humano? La mayor parte de las historias de robots de Asimov se basan en situaciones en las que a pesar de las tres leyes, podríamos responder a las anteriores preguntas con un “sí”.

Asimov crea un universo en el que los robots son parte fundamental a lo largo de diez mil años de historia humana, y siguen teniendo un papel determinante por diez mil años más. Es lógico pensar que el nivel de desarrollo de los robots variaría con el tiempo, incrementándose su nivel de complejidad cada vez más.

Historia de las tres leyes de la robótica

Los primeros robots construidos en la Tierra (vistos, por ejemplo, en Yo, Robot) eran modelos poco avanzados. Era una época en donde la robopsicología no estaba bien desarrollada. Estos robots podían ser enfrentados a situaciones en las cuales se vieran en un conflicto con sus leyes. Una de las situaciones más sencillas se da cuando un robot debe dañar a un ser humano para evitar que dos o más sufran daño. Aquí los robots decidían en función de un criterio exclusivamente cuantitativo, quedando luego inutilizados, al verse forzados a violar la primera ley.

Posteriores desarrollos en la robótica, permitieron la construcción de circuitos más complejos, con una mayor capacidad de autorreflexión. Una peculiaridad de los robots es que pueden llegar a redefinir su concepto de “daño” según sus experiencias, y determinar niveles de éste. Su valoración de los seres humanos también puede ser determinada por el ambiente. Es así que un robot puede llegar a dañar a un ser humano por proteger a otro que considere de más valía (su amo, por ejemplo). También podría darse el caso de que un robot dañara físicamente a un ser humano para evitar que otro sea dañado psicológicamente, pues llega a ser una tendencia el considerar los daños psicológicos más graves que los físicos. Estas situaciones nunca se hubieran dado en robots más antiguos. Asimov plantea en sus historias de robots las más diversas situaciones, siempre considerando las posibilidades lógicas que podrían llevar a los robots a tales situaciones.

Biografía de Asimov

A efectos legales se considera que Asimov nació el 2 de enero de 1920 en Petrovichi, Rusia (a 400 km al suroeste de Moscú y 16 km de la frontera con Bielorrusia). Sus padres, Judah Asimov y Anna Rachel, de origen judeo-ruso, se trasladan a Nueva York el 11 de enero de 1923, cuando el autor tenía tres años. Su infancia transcurre en el barrio neoyorkino de Brooklyn, donde el joven Isaac aprende por sí mismo a leer a la edad de cinco años. La juventud de Isaac transcurre entre los estudios y el trabajo en las distintas tiendas de golosinas que su padre regenta en el barrio de Brooklyn. Fue entre esos estantes llenos de cómics donde el joven Isaac se encuentra por primera vez con la ciencia ficción, y en su adolescencia temprana comienza a escribir sus propias historias de ciencia ficción que vende a las revistas (ahora clásicas) de ficción llamadas «pulps».

Se gradúa en la Universidad de Columbia en 1939, y consigue el doctorado en química en 1948, accediendo a la Universidad de Boston, donde permanecerá como asociado pero sin opción a enseñar. La universidad deja de pagarle el salario en 1958, pero para entonces, los ingresos procedentes de su trabajo como escritor son mayores que los que consigue con su labor universitaria. Asimov permanece en la facultad como profesor asociado, y en 1979 le ascienden a profesor titular. Sus documentos personales de los años 1965 en adelante se archivan en la Biblioteca Mugar Memorial de la Universidad de Boston, donde ocupan 464 cajas en 71 m de estanterías. En 1985 es elegido Presidente de la Asociación Humanista Americana, cargo que ocupa hasta su muerte en 1992. El sucesor, amigo y colega de Asimov en su trabajo como escritor fue Kurt Vonnegut. Fue también, hasta su muerte, vicepresidente honorario del club Mensa.

Asimov se casa el 26 de julio de 1942 con Gertrude Blugerman, con la que tiene dos hijos: David, nacido en 1951 y Robyn, en 1955. Tras un largo periodo de separación, se divorcian en 1973 y a finales de ese año se casa con Janet O. Jeppson.

Asimov muere el 6 de abril de 1992, tras haber contraído el virus del sida en una transfusión de sangre durante una operación de bypass en 1983. Le sobreviven su viuda Janet y sus hijos habidos en su primer matrimonio. Diez años después de su muerte, la biografía de Janet Asimov reveló que su muerte se debió a un fallo coronario y renal debido al SIDA. Janet dijo entonces que los médicos de Asimov les recomendaron no revelar la causa de su enfermedad, mientras que los doctores aseguran que fue ella misma quien quiso mantener el secreto.

Novelas y escritos de Asimov

  • Yo, Robot (1950) (colección de relatos)
  • Un guijarro en el cielo (1950)
  • En la arena estelar una de las traducciones del nombre The Stars Like Dust (1951)
  • Fundación (1951)
  • Fundación e Imperio (1952)
  • Las corrientes del espacio (1952)
  • Serie de novelas de Lucky Starr (1952-1958, escritas con el pseudónimo de Paul French)
  • Segunda Fundación (1953)
  • Las bóvedas de acero (1954)
  • El fin de la eternidad (1955)
  • El sol desnudo (1957)
  • Viaje Alucinante (1966)
  • Los propios dioses (1972)
  • El hombre bicentenario y otras historias (1976)
  • Cambio! 71 visiones del futuro (1981)
  • Los límites de la Fundación (1982)
  • Los robots del amanecer (1983)
  • Robots e Imperio (1985)
  • Fundación y Tierra (1986)
  • Sueños de Robot (1986)
  • Viaje Alucinante 2: Destino cerebro (1987)
  • Preludio a la Fundación (1988)
  • Némesis (1989)
  • Anochecer (1990) (con Robert Silverberg)
  • Visiones de Robot (1991)
  • Hacia la Fundación (1993) (póstuma)
  • El hombre bicentenario (2001)

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